Al finalizar el partido, luego de la entrega de premios y luego de todos los festejos que se vieron por TV, los jugadores continuaron celebrando en la cancha con sus hijos y familiares con el estadio a pleno, durante más de una hora.
No nos queríamos ir por lo emocionante del momento que vivimos, pero esto hizo que saliéramos de mar del plata a la 1am. Llegando a casa alrededor de las 5am. Pero esto no impidió que a las 7.45 am estuviéramos firmes en el poli de ORT para dar clases. Nos la bancamos, pero quedamos muy cansados.
Pasando al básquet: El primer partido del día domingo, fue para definir el 3er y 4to puesto entre Panamá y Republica Dominicana. El encuentro fue muy divertido, ya que ambos equipos jugaban sin presión y con mucha alegría, dando un espectáculo muy digno de ver. Al finalizar el cotejo, ambos planteles hicieron una ronda en la mitad de cancha, interactuando con el publico y de a uno pasaban bailando ritmos caribeños, momentos en donde todo el estadio se sumo con palmas y gritos.
Luego llego el plato fuerte de la jornada, el clásico de Sudamérica, Argentina – Brasil, con propuesta de un gran juego, si bien ambos planteles ya estaban clasificados, ninguno daría el brazo a torcer. Fue un partido muy parejo en todo su desarrollo, el estadio completo alentando en todo momento, sobre todo cuando dos conversiones de Thiago Spliter pusieron a la verdeamarella arriba por 6 puntos a falta de 2min para el cierre del 3er cuarto, momento que coincidió con la vuelta de Scola al juego, que con su actuación monumental, gigantesca, y sus 36 puntos, llevo al conjunto local al triunfo.
Además, de esto, el “Luifa” fue elegido en el quinteto ideal del preolímpico y MVP (mejor jugador) del torneo.
Este equipo, estos jugadores, demuestran como a pesar de estar llenos de medallas, de estrellas, se puede ser humilde y trabajar en equipo detrás de un objetivo en común, dejando de lado egos personales. Todos juegan para el equipo y realmente se les ve en la cara la alegría por la buena acción del compañero
Queremos resaltar estas actitudes y formas de ser, las cuales son dignas de imitar en todo lo que encaremos en nuestras vidas. Realmente, la generación dorada nos enseño a “poner los valores en juego”
Saludos de los profes: Julio, Adrián, Damian y Patricio
PD: queremos agradecer profundamente a la escuela, a sus autoridades y a todos los que colaboraron para que vivamos este glorioso momento en la historia del básquet argentino.