Microscopio óptico:
 
El microscopio compuesto comenzó a utilizarse de modo generalizado a mediados del siglo XIX.  

Esto permitió la evolución de la microbiología como ciencia y hoy en día es uno de los principales instrumentos que se utilizan en el laboratorio.

Imágenes del microscopio óptico

 
 Los elementos mecánicos básicos son

el pie (7) que es el soporte del microscopio,  la columna (3), en la que se apoyan las restantes piezas, el tubo, que es el elemento de unión entre el ocular y el revólver (pieza giratoria que soporta los objetivos), la platina, sobre la que se apoya el portaobjetos con el material a observar, y los tornillos Micrométrico y Macrométrico que se utilizan para enfocar el preparado.

En cuanto a la parte óptica, un microscopio compuesto tiene:  dos lentes o sistemas de lentes: el objetivo (4), situado cerca del objeto que se observa, proyecta una imagen ampliada del objeto observado en dirección al ocular (1), que está colocado cerca del ojo y actúa, a modo de lupa, ampliando la imagen que produce el objetivo,y el condensador (5), cuya misión es concentrar la luz sobre el preparado y permite variar su intensidad.

 El aumento total del microscopio se calcula multiplicando el aumento del ocular por el del objetivo que se está utilizando.

 En general los oculares poseen diez aumentos (10x) y los objetivos pueden variar 10x (aumento total, 100x), 40x (total, 400x), y 100x (objetivos de inmersión en aceite; total 1000x).

Las lentes de menor aumento se utilizan para rastrear la preparación buscando objetos de interés, el objetivo de 40 aumentos permite la observación detallada de los microorganismos grandes tales como algas, protozoos y hongos, y el objetivo de 100 aumentos se emplea para ver las bacterias y los pequeños microorganismos eucariotas.