Luego de trabajar en clase sobre el mediometraje “La expresión del deseo” -film de 33 minutos de duración que incursiona en el ambiente marginal en el que viven un grupo de jóvenes y un puñado de personas en situación de calle en una plaza del centro de Córdoba- , los alumnos de la orientación Producción Artística recibieron a Adrián Caetano, director del corto, y a su director de fotografía Julián Apezteguia.

Rodeados por un público muy interesado en conocer cómo se llevó adelante la realización de la película, los invitados respondieron a todas las dudas y compartieron su experiencia. “Significó mucho para nosotros, fue una manera de hacer catarsis sobre un tema urgente, una mirada antropológica de algo que nos estaba preocupando”, comenzó Caetano, al tiempo que Apezteguia asintió con la cabeza, aportando más datos. “Aprendimos y fue el embrión para hacer ‘Bolivia’, un proyecto más ambicioso que vino años después”, explicó.

Los cineastas aseguraron que por única vez en toda su carrera pudieron ensayar previamente con los actores en el escenario real, y que lo más difícil fue hacer que los hechos parecieran azarosos. “Lo cierto es que estaba todo guionado, pero no hubo un trabajo minucioso de escritorio. Nunca quisimos ser estrictos con los planos, buscamos que los actores tuvieran un espacio para crear y desenvolverse con bastante libertad”, sostuvo Caetano.

Los artistas detallaron que el grupo de trabajo estuvo conformado por allegados, parientes, recomendados y conocidos: “Siempre nos gustó mucho desenvolvernos entre amigos, resulta más ameno y llevadero”.

Cuando llegó la pregunta sobre la elección de la estética y lo que se buscó transmitir con ella, los realizadores explicaron que desde un primer momento tuvieron como objetivo contagiar esa sensación de urgencia y nervios, por lo que implementaron el recurso de la cámara en mano, el sonido directo, la presencia de ruidos, los contrastes y las imágenes en blanco y negro.

Más tarde, los chicos quisieron saber sobre cómo surgió la idea del film: “El disparador para realizar el documental fue haber escuchado que habían prendido fuego a alguien en situación de calle. Eso me pegó un montón”, recordó Caetano.

A la hora de hablar de las complicaciones a lo largo del rodaje, los invitados aseguraron que hubo varias, pero que son justamente esas dificultades las que los ayudaron a adquirir experiencia y progresar. “Un buen profesional es aquel que hace de las desventajas un puente para poder cumplir sus metas”, aseguraron a dúo.

“¿Qué estudiaron?”, “¿Cuáles fueron sus primeros pasos en el cine?”, “¿En qué se inspiran para escribir?”, “¿Qué les hubiera gustado mejorar?”, “¿Cómo deciden qué planos van a utilizar?”, fueron otras de las preguntas.

Para terminar, los realizadores hablaron sobre la situación actual del rubro cinematográfico y les propusieron a los estudiantes innovar y buscar la manera de marcar la diferencia. “Hoy con los celulares y toda la tecnología que existe, cualquiera puede grabar un corto. El desafío que tienen ustedes es poder detectar algo distinto y sorprender al espectador con una mirada fresca y novedosa”, concluyó Caetano.

Fecha: 13/6/2018 | Creado por: Julieta
Categoria: Noticias 2018
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