La enseña que acompañó al Ejército Libertador también tiene su historia.

Apenas un mes restaba para que el General San Martín y su Ejército Libertador comenzaran a trepar las más altas cumbres de la América. Sin embargo, había un detalle fundamental que aún faltaba. Aquel grupo de hombres aún no tenía Bandera para hacerla flamear en cada Victoria venidera.

Fue en la Nochebuena de 1816 cuando en el brindis final, el futuro Libertador propuso a las mujeres presentes en la cena, que fuesen ellas las que confeccionaran la Bandera de aquel Ejército sin Bandera.

Cada uno de estos elementos encierra un profundo simbolismo.

San Martín en persona dio las directivas de cómo debía ser. Que elementos mostrar en el paño y en que fecha tendría que estar lista y preparada. Debía ser para el 5 de enero de 1817, víspera de los Santos Reyes.

Y así, aquel grupo de Damas Mendocinas, entre las que podemos nombrar a Laureana Ferrari, de apenas 15 años, Dolores Prat de Hiusi, chilena exiliada ya que su marido había muerto en el Desastre de Rancagua, Manuela Corvalán, Narcisa Santander, Mercedes Álvarez, de 16 años, y la mismísima Remedios Escalada de San Martín, empeñaron su palabra de brindar a aquel grupo de valientes, una enseña que los distinguiría del resto de los Hombres de la Tierra.

Así, un día de Navidad nacía una de las más Gloriosas enseñas que flameó sobre el suelo americano: la Bandera de los Andes.

Fecha: 11/8/2020 | Creado por: Ariel Salomon
Etiquetas: San Martín, bicentenario, efemérides