Lo más importante para empezar a pensar el cuerpo es que no está vinculado sólo con la dimensión biológica, sino que también está constituido por los significados y valoraciones que se le otorgan en cada sociedad y en cada momento histórico. De esta forma, las concepciones sobre qué es, cómo vivimos el cuerpo, y cómo cuidamos nuestra salud van cambiando.

El cuerpo es una dimensión importante de nuestra identidad por eso cuando reflexionamos sobre él debemos considerar la influencia del contexto histórico, la cultura, la condición social, la forma de cuidarlo y de valorarlo, así como también las concepciones sobre el sexo y el género que prevalecen en nuestra sociedad.

Desde la ESI, devenir sujetos sexuados, no es sólo un dato inicial biológico, ni individual psicológico, sino un proceso a lo largo de una historia personal, social, cultural y política, a partir del cual, el cuerpo se constituye como parte fundamental de la identidad de las personas.

En este sentido, adquiere particular relevancia el fortalecimiento de la autonomía y la autoestima, para que puedan tomar decisiones sobre la salud en general, y la salud sexual y reproductiva en particular, que les permitan vivir una sexualidad sin ningún tipo de coacción, violencia, discriminación, enfermedad o dolencia.

La salud, según la Organización Mundial de la Salud, es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedad. En este sentido, más que una cuestión individual, es un proceso grupal y comunitario que incluye las condiciones de vida y de trabajo, el derecho a la educación y el acceso a todos aquellos recursos que hacen posible la vida humana. Desde esta concepción integral de la salud, se busca acompañarlos en su desarrollo y que, al crecer, aprendan distintas maneras de cuidarse y de cuidar a los/as otros/as (por ejemplo, seleccionar, los alimentos más nutritivos; incorporar hábitos de higiene; conocer el funcionamiento del cuerpo; realizar actividad física). El cuerpo, la salud y el enfoque de derechos.

Cuando nos referimos al cuidado del cuerpo desde la ESI, abarcamos una multiplicidad de temas relacionados con el ejercicio de los derechos:
• el conocimiento y el respeto del propio cuerpo y el respeto por el cuerpo del otro/a;
• el reconocimiento de la propia intimidad y la de los/as otros/as;
• el ejercicio placentero y responsable de la sexualidad,
• la expresión de las emociones y la afectividad a través del cuerpo, la promoción de buenos tratos, la construcción de la autonomía;
• la reflexión sobre el modo en que las construcciones de género condicionan la percepción y valoración del cuerpo y sus vínculos;
• la toma de decisiones conscientes y reflexivas sobre el propio cuerpo, el respeto por la diversidad y la protección de la salud, entre otras cuestiones.

Reflexionar en la escuela sobre el “cuidado del cuerpo y la salud” implica incorporar otras dimensiones además de la biológica, como, por ejemplo, la historia personal, los discursoscientíficos, los derechos humanos, las ofertas de la sociedad de consumo (sobre todo a partir de los medios masivos de comunicación), la representación de los cuerpos a través de las distintas manifestaciones artísticas.

También es importante debatir críticamente sobre los modelos y los mensajes de belleza que circulan en nuestra sociedad y que pueden influir negativamente en uno/a mismo/a y en los vínculos interpersonales. Aprender a cuidarme y cuidar al otro/ tra.

Es tu derecho elegir cuándo, cómo y con quién tener relaciones sexuales. A veces, hay jóvenes que comienzan a tener relaciones sexuales porque se sienten presionados/as por sus novios/as o por sus amistades, pero no porque lo deseen. Es importante que sea elección propia y no forzada o influenciada por otros/as. Además, tenés que saber que si una persona usa su poder físico o emocional para obligar a otra a hacer algo que no quiere es violencia. Cuando hablamos de cuidarnos en las relaciones sexuales nos referimos, entre otras cosas, a evitar embarazos no planificados y también a las infecciones de transmisión sexual (ITS).

Los métodos anticonceptivos (MAC) son para evitar o reducir la posibilidad de un embarazo en una relación sexual. Algunos métodos actúan como “barrera” para que los espermatozoides no puedan llegar al óvulo, otros evitan la ovulación. El preservativo es el único método que, además de evitar el embarazo, protege de las infecciones. Existen virus, bacterias o parásitos que pueden pasar de una persona a otra en las relaciones sexuales y producir infecciones.

Las ITS más conocidas son el VIH (que en algunos casos puede producir SIDA), la sífilis, VPH (Virus de papiloma humano) y la hepatitis B y C, entre otras. El campo de látex es una superficie de látex fina, que se realiza a partir de un preservativo y se utiliza para protegerse de infecciones de transmisión sexual cuando se practica el sexo oral o en el caso de frotación genital entre mujeres. 

Además del preservativo, otros métodos anticonceptivos son:
DIU: se coloca dentro del útero y puede durar hasta 10 años.
Pastillas: se toman todos los días.
Inyecciones: algunas se colocan una vez al mes; otras, cada tres meses.
Implante: es una varilla, del tamaño de un fósforo, que se coloca en el antebrazo. Dura tres años.
Pastillas de emergencia: se usan para reducir las posibilidades de embarazo en los casos en los que se tuvo una relación sexual sin protección o cuando falló el método anticonceptivo utilizado. Hay que tomarlas lo antes posible de la relación sexual sin protección o con falla de la misma. Como indica su nombre, es un anticonceptivo de emergencia, no de ingesta regular, y no se recomienda su utilización más de tres veces al año. Se entregan de forma gratuita en guardias, hospitales y centros de salud.

Las personas tienen derecho a elegir el método anticonceptivo, según sus preferencias, costumbres y creencias. Sin embargo, como ya les contamos, el preservativo es el único que sirve para prevenir infecciones de transmisión sexual y evitar embarazos, por lo que se sugiere siempre su utilización, así como muchas veces se recomienda el doble método: preservativo y otro tipo de método anticonceptivo como por ejemplo las pastillas.

Fecha: 1/9/2021 | Creado por: Nicole
Categoria: ESI - Cuerpo