Como parte de nuestras propuestas ante el desafío de educar a distancia, se encuentran las salas de escape virtuales. En esta oportunidad, los destinatarios de la actividad son los alumnos y alumnas de 1er. y 3er. año -de todas las orientaciones- de sede Belgrano. A través de éstas, repasan distintas temáticas incluidas en la currícula del área de Ciencias Naturales.

Misterio celular

En el caso de 1er. año, la aventura fue creada por la profesora Amancay Ramirez y titulada Misterio Celular, con el objetivo de indagar sobre diversos tipos de células. Simulando ser investigadores, nuestros estudiantes interactúan con personajes que les hacen preguntas, a las que tienen que responder para determinar qué tipo de células están analizando. De esta manera, obtienen información para formar un número que les permitirá abrir una caja fuerte al finalizar el juego. 

“La sala es individual y dura aproximadamente quince minutos. Algo parecido hacemos en el aula, pero mucho más charlado. Había usado Genially para armar otras cosas y se me ocurrió usarla para crear algo lúdico, incluso más atractivo de como la hacíamos presencialmente”, dice Amancay acerca de cómo surgió la idea, y agrega: “Llevó mucho trabajo, pero sin dudas valió la pena. Estoy súper contenta con la devolución de los chicos y chicas que la probaron”. 

Enfermedades misteriosas

En la misma línea, los jóvenes de todas las especializaciones de 3er. año en sede Belgrano disfrutaron de un espacio diseñado por la educadora Jimena Franzoni, quien buscó validar los conocimientos adquiridos sobre el sistema inmunológico. Al ingresar a la plataforma, los participantes se encuentran con tres personas que, tras acampar en un pantano, contrajeron distintas enfermedades con diversos síntomas. Pero el patólogo del hospital está de viaje, por lo que les solicita ayuda. 

Para cumplir con la misión, los estudiantes se dividen en grupos de trabajo y cada uno de ellos revisa a un paciente. Luego, se reúnen en un archivo -colaborativo y en línea- para realizar en conjunto un informe con los datos recolectados en las pesquisas. La actividad se hace durante un bloque de clase y, en el siguiente encuentro, se comparten las respuestas y se comparan con posibles afecciones reales. 

“La idea surge como una manera lúdica e interesante de integrar los contenidos del tema que se estaban trabajando. La misma es excelente para esta nueva modalidad de trabajo, ya que cada uno accede al juego desde su computadora y realiza su propio camino”, explica Jimena. “Por otra parte, permite evaluar el camino de cada alumno y alumna, así como el trabajo en equipo”, concluye. 

Dado el éxito entre los adolescentes, la docente Gisela Novack, se encuentra dándole forma 
a otro desafío para 3er. año, pero esta vez deberán analizar el sistema nervioso de los personajes. Se trata de una alternativa atractiva para el alumnado, no sólo por su carácter recreativo, sino también porque frente a los desaciertos que puedan tener, las salas de escape proporcionan más información a los chicos y chicas, permitiéndoles repensar sus respuestas, brindando distintas oportunidades para navegar la sala, continuar aprendiendo y cumplir la misión. 

Asimismo, ambas actividades suponen la integración de los contenidos conceptuales enseñados con las competencias científicas. Es decir, ponen en práctica los modos de conocer y validar los descubrimientos que tiene la ciencia: observación, registro de resultados, formulación y validación de hipótesis; habilidades que son claves y que se aprenden durante la escolaridad. 
 

Fecha: 3/6/2020 | Creado por: Antonina
Etiquetas: novedades, ort